| 1 cuota de $39.000,00 sin interés | CFT: 0,00% | TEA: 0,00% | Total $39.000,00 |
| 2 cuotas de $23.300,55 | Total $46.601,10 | |
| 3 cuotas de $16.178,50 | Total $48.535,50 | |
| 6 cuotas de $9.224,15 | Total $55.344,90 | |
| 9 cuotas de $6.859,66 | Total $61.737,00 | |
| 12 cuotas de $5.772,00 | Total $69.264,00 |
| 1 cuota de $39.000,00 sin interés | CFT: 0,00% | TEA: 0,00% | Total $39.000,00 |
| 12 cuotas de $5.277,35 | Total $63.328,20 |
| 3 cuotas de $14.242,80 | Total $42.728,40 | |
| 6 cuotas de $7.672,60 | Total $46.035,60 | |
| 9 cuotas de $6.298,93 | Total $56.690,40 | |
| 18 cuotas de $4.376,66 | Total $78.780,00 |
| 1 cuota de $44.838,30 | Total $44.838,30 | |
| 6 cuotas de $8.314,80 | Total $49.888,80 |
| 3 cuotas de $14.946,10 | Total $44.838,30 |
| 3 cuotas de $16.121,30 | Total $48.363,90 | |
| 6 cuotas de $9.202,70 | Total $55.216,20 | |
| 9 cuotas de $7.091,06 | Total $63.819,60 | |
| 12 cuotas de $6.008,27 | Total $72.099,30 | |
| 18 cuotas de $5.005,00 | Total $90.090,00 |
Jean-Luc Godard
Introducción a una verdadera historia del cine
El Cuenco de Plata
Páginas: 350
Formato:
Peso: 0.459 kgs.
ISBN: 9786316743015
En el otoño de 1978 Serge Losique, director del Conservatorio de Arte Cinematográfico de Montreal, que el año anterior había hospedado a Henri Langlois, me propuso proseguir el trabajo iniciado. En vez de dar cursos como se hace hoy en todas las universidades del mundo, le propuse a Losique tomar en consideración, como si se tratase de un negocio, la coproducción del guión de una eventual serie de films titulada Introducción a una verdadera historia del cine y de la televisión, verdadera porque estaría hecha de imágenes y sonidos y no de textos, aunque hubiese ilustraciones. Un proyecto del que ya habíamos hablado Langlois y yo. De ese modo el guión fue dividido en capítulos o viajes (diez). A cada viaje agregaba un poco de mi propia historia, me sumergía en ella, al ritmo de dos films cada fin de mes, pero el agua de baño a menudo me revelaba algo distinto de cuanto registraba mi memoria, y esto derivaba del hecho de que a la mañana se proyectaban fragmentos de films que formaban parte de la historia del cine, y que en aquel momento tenían alguna relación con lo que estaba haciendo. Comentaba todo en directo, delante de tres o cuatro canadienses perdidos como yo en esta historia del cine. Jean-Luc Godard
