| 1 cuota de $33.000,00 sin interés | CFT: 0,00% | TEA: 0,00% | Total $33.000,00 |
| 2 cuotas de $19.715,85 | Total $39.431,70 | |
| 3 cuotas de $13.689,50 | Total $41.068,50 | |
| 6 cuotas de $7.805,05 | Total $46.830,30 | |
| 9 cuotas de $5.804,33 | Total $52.239,00 | |
| 12 cuotas de $4.884,00 | Total $58.608,00 |
| 1 cuota de $33.000,00 sin interés | CFT: 0,00% | TEA: 0,00% | Total $33.000,00 |
| 12 cuotas de $4.544,10 | Total $54.529,20 |
| 3 cuotas de $12.082,40 | Total $36.247,20 | |
| 6 cuotas de $6.526,30 | Total $39.157,80 | |
| 9 cuotas de $5.401,73 | Total $48.615,60 | |
| 18 cuotas de $3.798,66 | Total $68.376,00 |
| 1 cuota de $38.148,00 | Total $38.148,00 | |
| 6 cuotas de $7.102,70 | Total $42.616,20 |
| 3 cuotas de $13.565,20 | Total $40.695,60 | |
| 6 cuotas de $7.717,05 | Total $46.302,30 | |
| 9 cuotas de $5.930,83 | Total $53.377,50 | |
| 12 cuotas de $5.008,30 | Total $60.099,60 | |
| 18 cuotas de $4.154,33 | Total $74.778,00 |
b'Jos\xe9 Miccio'
b'El lugar sin l\xedmites'
b'Taipei'
Páginas: 430
Formato: b''
Peso: 0.51 kgs.
ISBN: b'9786310085036'
b'"Un d\xeda descubr\xed que el VLC permit\xeda capturar fotogramas y a partir de entonces ya nada fue igual", dice Jos\xe9 Miccio en el ensayo que abre este libro. Su cinefilia es voraz; todo el cine cabe en sus an\xe1lisis, desde la suntuosidad aristocr\xe1tico-marxista de Luchino Visconti hasta la clase B feroz de Larry Cohen y sus beb\xe9s asesinos. Pero lo m\xe1s fascinante de esta cita es hasta qu\xe9 punto expresa la po\xe9tica del autor, en la que la voluntad cr\xedtica jam\xe1s niega la referencia personal o incluso la primera persona. El lugar sin l\xedmites no trata sobre la colecci\xf3n de fotogramas de Miccio, y sin embargo el disparador \xedntimo inicia un recorrido que expone sus facetas m\xfaltiples: el elogio de una est\xe9tica del desborde no desde\xf1a una sensibilidad atenta al detalle, y convive con ensayos conmovedores en los que el amor por el cine se vuelve una compa\xf1\xeda indispensable. Desde Spielberg y Tarantino hasta Godard y Ra\xfal Ruiz, pasando por Hitchcock, Pasolini, Aristarain o directores con menos renombre como Olmi y Cottafavi, Miccio construye un itinerario singular, y comparte generosamente las revelaciones que encuentra en el camino. Mientras tanto se dan cita Borges, Aira, Mozart, Joyce, Babas\xf3nicos y La historia sin fin. Lo que en otros autores ser\xeda una voluntad de mezclar lo alto con lo bajo solo para reafirmar sus barreras, en Miccio representa algo diferente: por un lado, que lo cotidiano y lo sublime, lo carnal y lo espiritual, muchas veces coinciden en un mismo objeto; por otro, que es posible sostener una mirada de sorpresa y descubrimiento constantes, contra cualquier forma de catecismo, atenta al fulgor de aquello que no puede ser encasillado, donde la cita erudita es mucho menos importante que la ilusi\xf3n de descubrir en cada p\xe1gina una pel\xedcula, una canci\xf3n, una epifan\xeda.'
