| 1 cuota de $34.000,00 sin interés | CFT: 0,00% | TEA: 0,00% | Total $34.000,00 |
| 2 cuotas de $20.313,30 | Total $40.626,60 | |
| 3 cuotas de $14.104,33 | Total $42.313,00 | |
| 6 cuotas de $8.041,56 | Total $48.249,40 | |
| 9 cuotas de $5.980,22 | Total $53.822,00 | |
| 12 cuotas de $5.032,00 | Total $60.384,00 |
| 1 cuota de $34.000,00 sin interés | CFT: 0,00% | TEA: 0,00% | Total $34.000,00 |
| 9 cuotas de $4.902,04 | Total $44.118,40 | |
| 12 cuotas de $3.973,46 | Total $47.681,60 | |
| 18 cuotas de $3.088,90 | Total $55.600,20 |
| 3 cuotas de $11.333,33 sin interés | CFT: 0,00% | TEA: 0,00% | Total $34.000,00 |
| 2 cuotas de $18.227,40 | Total $36.454,80 | |
| 6 cuotas de $6.453,76 | Total $38.722,60 | |
| 15 cuotas de $3.433,54 | Total $51.503,20 |
| 1 cuota de $37.349,00 | Total $37.349,00 | |
| 6 cuotas de $6.689,50 | Total $40.137,00 |
| 3 cuotas de $13.875,40 | Total $41.626,20 | |
| 6 cuotas de $7.855,70 | Total $47.134,20 | |
| 9 cuotas de $6.010,82 | Total $54.097,40 | |
| 12 cuotas de $5.058,63 | Total $60.703,60 |
David Hume
Historia natural de la religión
El Cuenco de Plata
Páginas: 144
Formato:
Peso: 0.151 kgs.
ISBN: 9789873743436
Luego de cometer un crimen surge el remordimiento y el temor que no dejan en paz al criminal, y que lo obligan a recurrir a ritos y ceremonias religiosas para expiar su culpa. Todo lo que debilita o perturba nuestra constitución interna promueve los intereses de la superstición; y nada hay más ruinoso para ella que una actitud valiente y firme, que nos preserva de funestos y tristes eventos o nos enseña a sobrellevarlos. Por el contrario, cuando nos entregamos a las ingobernables sugestiones de nuestro angustiado corazón, toda clase de barbaries y caprichos son atribuida al Ser supremo. Y los sacerdotes, en lugar de corregir estas perversas ideas se han mostrado a menudo dispuestos a fomentarlas y alentarlas, y cuanto más extravagantes son las pruebas de aceptación que ella exige más necesario resulta que abandonemos nuestra razón natural y nos entreguemos a su guía y dirección espiritual. Se debe por lo tanto aceptar que los artificios de los hombres agravan nuestras debilidad y dudas, pero en ningún caso las engendran. D. H
