| 1 cuota de $39.500,00 sin interés | CFT: 0,00% | TEA: 0,00% | Total $39.500,00 |
| 2 cuotas de $23.599,27 | Total $47.198,55 | |
| 3 cuotas de $16.385,91 | Total $49.157,75 | |
| 6 cuotas de $9.342,40 | Total $56.054,45 | |
| 9 cuotas de $6.947,61 | Total $62.528,50 | |
| 12 cuotas de $5.846,00 | Total $70.152,00 |
| 1 cuota de $39.500,00 sin interés | CFT: 0,00% | TEA: 0,00% | Total $39.500,00 |
| 9 cuotas de $5.695,02 | Total $51.255,20 | |
| 12 cuotas de $4.616,23 | Total $55.394,80 | |
| 18 cuotas de $3.588,57 | Total $64.594,35 |
| 3 cuotas de $13.166,66 sin interés | CFT: 0,00% | TEA: 0,00% | Total $39.500,00 |
| 2 cuotas de $21.175,95 | Total $42.351,90 | |
| 6 cuotas de $7.497,75 | Total $44.986,55 | |
| 15 cuotas de $3.988,97 | Total $59.834,60 |
| 1 cuota de $43.390,75 | Total $43.390,75 | |
| 6 cuotas de $7.771,62 | Total $46.629,75 |
| 3 cuotas de $16.119,95 | Total $48.359,85 | |
| 6 cuotas de $9.126,47 | Total $54.758,85 | |
| 9 cuotas de $6.983,16 | Total $62.848,45 | |
| 12 cuotas de $5.876,94 | Total $70.523,30 |
Luciano Lutereau
Cada vez que decimos adiós
Letras del Sur
Páginas: 156
Formato:
Peso: 0.178 kgs.
ISBN: 9789874441669
Qué nos pasa cuando decimos adiós? ¿Cómo nos enfrentamos a las despedidas? ¿Por qué nos cuestan tanto? No es posible despedirse sin desear el bien. Decir adiós es encomendar a una fuerza divina (a Dios te encomiendo o, en inglés, goodbye: God be with you); entonces, implica (o debería) un deseo amoroso de que el otro esté protegido allí donde se encuentre en ese futuro donde uno no va a estar. Despedirse no es el duelo, tampoco es separarse, aunque se relacione con estos procesos psíquicos. Y, de hecho, hay personas a las que les cuesta mucho y la despedida se les vuelve un largo adiós (como el título de la novela de Raymond Chandler). En las páginas de Cada vez que decimos adiós. Duelos, separaciones y despedidas, Luciano Lutereau reflexiona sobre este acto fundamental del psiquismo y de los vínculos, y trata de dar una salida a todas estas cuestiones. Para no morirnos un poco con cada despedida, como cantaba Ella Fitzgerald, sino que podamos encontrar esa respuesta esperanzadora que nos regalaba Cerati: Poder decir adiós es crecer.
