| 1 cuota de $32.500,00 sin interés | CFT: 0,00% | TEA: 0,00% | Total $32.500,00 |
| 2 cuotas de $19.417,12 | Total $38.834,25 | |
| 3 cuotas de $13.482,08 | Total $40.446,25 | |
| 6 cuotas de $7.686,79 | Total $46.120,75 | |
| 9 cuotas de $5.716,38 | Total $51.447,50 | |
| 12 cuotas de $4.810,00 | Total $57.720,00 |
| 1 cuota de $32.500,00 sin interés | CFT: 0,00% | TEA: 0,00% | Total $32.500,00 |
| 6 cuotas de $6.394,37 | Total $38.366,25 | |
| 9 cuotas de $4.685,77 | Total $42.172,00 | |
| 12 cuotas de $3.798,16 | Total $45.578,00 | |
| 18 cuotas de $2.952,62 | Total $53.147,25 |
| 3 cuotas de $11.661,00 | Total $34.983,00 | |
| 3 cuotas de $11.900,41 | Total $35.701,25 | |
| 6 cuotas de $6.169,04 | Total $37.014,25 |
| 1 cuota de $35.701,25 | Total $35.701,25 |
| 3 cuotas de $13.263,25 | Total $39.789,75 | |
| 6 cuotas de $7.509,12 | Total $45.054,75 | |
| 9 cuotas de $5.745,63 | Total $51.710,75 | |
| 12 cuotas de $4.835,45 | Total $58.025,50 |
Maia Debowicz
Por más escondida que esté
La crujía
Páginas: 265
Formato:
Peso: 0.288 kgs.
ISBN: 9789876013895
Con una prosa que abre grietas en la realidad clínica para dejar entrar lo monstruoso y lo poético, Maia Debowicz escribe una novela que interroga qué significa habitar un cuerpo: cuáles son sus límites, sus posibilidades, sus delirios y sus peores pesadillas. Y, al mismo tiempo, cómo el cuidado, la complicidad y la entrega se revelan como los únicos antídotos frente a lo que nos acecha. Por más escondida que esté es una exploración visceral y magnética del cuerpo: entre el dolor y la ternura, entre lo monstruoso y lo luminoso. Una novela sobre la pérdida, la metamorfosis y la vida que insiste después de la vida. Cecilia Fanti, del epílogo A la Roberta de Maia, el cuerpo se le altera de una forma propia de una película de David Cronenberg, se le va al carajo corte La sustancia de Coralie Fargeat, y ante la desesperación e incógnita de lo que le anda pasando, durante esa semana eterna conviviendo con la fauna de un sanatorio, ese cuerpo y su rocanrol a merced de la Vieja Cosechera y del derrape hacia la locura, ese Body rock y el alma de Roberta/Maia -más quienes la acompañan y soldadean- se le plantan a la muerte ya la enajenación abandonando un verso de una canción que proclama: tengo el corazón para ganar, vos los ojos diciendo que voy a poder. Y mierda que da pelea la Debowicz. Leo Oyola, del epílogo
