| 1 cuota de $24.000,00 sin interés | CFT: 0,00% | TEA: 0,00% | Total $24.000,00 |
| 2 cuotas de $14.338,80 | Total $28.677,60 | |
| 3 cuotas de $9.956,00 | Total $29.868,00 | |
| 6 cuotas de $5.676,40 | Total $34.058,40 | |
| 9 cuotas de $4.221,33 | Total $37.992,00 | |
| 12 cuotas de $3.552,00 | Total $42.624,00 |
| 1 cuota de $24.000,00 sin interés | CFT: 0,00% | TEA: 0,00% | Total $24.000,00 |
| 12 cuotas de $3.304,80 | Total $39.657,60 |
| 3 cuotas de $8.000,00 sin interés | CFT: 0,00% | TEA: 0,00% | Total $24.000,00 |
| 3 cuotas de $9.865,60 | Total $29.596,80 | |
| 6 cuotas de $5.612,40 | Total $33.674,40 | |
| 9 cuotas de $4.313,33 | Total $38.820,00 | |
| 12 cuotas de $3.642,40 | Total $43.708,80 | |
| 18 cuotas de $3.021,33 | Total $54.384,00 |
| 3 cuotas de $8.787,20 | Total $26.361,60 | |
| 3 cuotas de $9.248,00 | Total $27.744,00 |
| 1 cuota de $27.744,00 | Total $27.744,00 |
| 6 cuotas de $4.746,40 | Total $28.478,40 | |
| 9 cuotas de $3.928,53 | Total $35.356,80 | |
| 18 cuotas de $2.762,66 | Total $49.728,00 |
| 6 cuotas de $5.165,60 | Total $30.993,60 |
César Aira
Los hombrecitos con sobretodo
Mansalva
Páginas: 93
Formato:
Peso: 0.144 kgs.
ISBN: 9786316647030
«Los Hombrecitos eran reales. Un haz oportuno de luz lunar o de los faroles de la calle mostraba que tenían volumen, no eran proyecciones, prestando atención se oían sus pisadas, un tam-tam irregular, notorio sobre todo cuando sus bailoteos los llevaban a los techos de chapa o los sobretechos huecos de las viejas construcciones que se sucedían hacia la esquina de Bonorino porque siempre iban en esa dirección, como programados . Medían alrededor de un metro, como niños, pero los sobretodos anticuados delataban su paradójica condición de viejos saltarines. Esa ambigüedad debía de ser la que dio pie a la leyenda según la cual eran las almas de los niños muertos en incendios, que habían envejecido sin crecer, y los sobretodos les eran necesarios porque al volver del fuego de sus historias a la noche de la realidad siempre tenían frío, hasta en verano. Difícil de creer, como todo cuento de ultratumba, pero también porque si fuera cierto algo así de trágico y truculento como niños asados en incendios, no se prestarían a la diversión de un puñado de vecinos insomnes y sus brincos y piruetas por terrazas y cornisas no tendrían esa vivacidad de saltimbanquis, de figuras animadas sobre un fondo de polvo de Luna, que ciertas noches hacía brillar como un diamante el negro del firmamento».
