| 1 cuota de $29.800,00 sin interés | CFT: 0,00% | TEA: 0,00% | Total $29.800,00 |
| 2 cuotas de $17.804,01 | Total $35.608,02 | |
| 3 cuotas de $12.362,03 | Total $37.086,10 | |
| 6 cuotas de $7.048,19 | Total $42.289,18 | |
| 9 cuotas de $5.241,48 | Total $47.173,40 | |
| 12 cuotas de $4.410,40 | Total $52.924,80 |
| 1 cuota de $29.800,00 sin interés | CFT: 0,00% | TEA: 0,00% | Total $29.800,00 |
| 6 cuotas de $5.863,15 | Total $35.178,90 | |
| 9 cuotas de $4.296,49 | Total $38.668,48 | |
| 12 cuotas de $3.482,62 | Total $41.791,52 | |
| 18 cuotas de $2.707,33 | Total $48.731,94 |
| 3 cuotas de $10.692,24 | Total $32.076,72 | |
| 3 cuotas de $10.911,76 | Total $32.735,30 | |
| 6 cuotas de $5.656,53 | Total $33.939,22 |
| 1 cuota de $32.735,30 | Total $32.735,30 |
| 3 cuotas de $12.161,38 | Total $36.484,14 | |
| 6 cuotas de $6.885,29 | Total $41.311,74 | |
| 9 cuotas de $5.268,30 | Total $47.414,78 | |
| 12 cuotas de $4.433,74 | Total $53.204,92 |
David Lapoujade
La alteración de los mundos
Cactus
Páginas: 160
Formato:
Peso: 0.196 kgs.
ISBN: 9789873831645
Con un legado de ciento veintiún cuentos y treinta y seis novelas (varios adaptados al cine y la televisión, como por ejemplo en Blade Runner, El vengador del futuro, o Minority Report), Philip K. Dick se convirtió en un autor ineludible de la ciencia-ficción y la literatura fantástica. Dueño de una sensibilidad única, supo anticipar como nadie el futuro en que vivimos, un mundo ya colapsado, atravesado por el control, el delirio y la falsedad, y que pide a gritos ser reparado. David Lapoujade, filósofo de profesión -que ya en Ficciones del pragmatismo y a propósito de los hermanos William y Henry James, supo surcar los canales que conectan literatura y filosofía- se dedicó a leer la obra completa de Dick y a arrancar de allí nociones cruciales para pensar nuestro presente y devenir. El pluriverso distópico que retrata Dick es un mundo donde no solo caben muchos mundos, sino que estos se interfieren de manera constante. Y es el locus anti-cartesiano por excelencia, ya que los tres principios clásicos de identidad, realidad y causalidad se derrumban uno tras otro, como un castillo de naipes. Las fronteras entre lo que es real y falso, yo y no-yo, causa y efecto, sueño y vigilia, se diluyen en un mundo sometido al control y a la cacería humana, y donde asistimos a una radical androidización del campo social. Pero lejos de sucumbir a la determinación distópica, caer en la depresión o el suicidio, Dick ofrece figuras salvíficas. Al hombre de poder, digital, frío, paranoico, vacío e insensible, siempre acompañado por su ingeniero, se oponen la empatía, la irresponsabilidad resistente y solitaria, la analogía operacional del bricoleur, creador y reparador de mundos.
