| 1 cuota de $20.500,00 sin interés | CFT: 0,00% | TEA: 0,00% | Total $20.500,00 |
| 2 cuotas de $12.247,72 | Total $24.495,45 | |
| 3 cuotas de $8.504,08 | Total $25.512,25 | |
| 6 cuotas de $4.848,59 | Total $29.091,55 | |
| 9 cuotas de $3.605,72 | Total $32.451,50 | |
| 12 cuotas de $3.034,00 | Total $36.408,00 |
| 1 cuota de $20.500,00 sin interés | CFT: 0,00% | TEA: 0,00% | Total $20.500,00 |
| 12 cuotas de $2.822,85 | Total $33.874,20 |
| 3 cuotas de $6.833,33 sin interés | CFT: 0,00% | TEA: 0,00% | Total $20.500,00 |
| 3 cuotas de $8.426,86 | Total $25.280,60 | |
| 6 cuotas de $4.793,92 | Total $28.763,55 | |
| 9 cuotas de $3.684,30 | Total $33.158,75 | |
| 12 cuotas de $3.111,21 | Total $37.334,60 | |
| 18 cuotas de $2.580,72 | Total $46.453,00 |
| 3 cuotas de $7.505,73 | Total $22.517,20 | |
| 3 cuotas de $7.899,33 | Total $23.698,00 |
| 1 cuota de $23.698,00 | Total $23.698,00 |
| 6 cuotas de $4.054,21 | Total $24.325,30 | |
| 9 cuotas de $3.355,62 | Total $30.200,60 | |
| 18 cuotas de $2.359,77 | Total $42.476,00 |
| 6 cuotas de $4.412,28 | Total $26.473,70 |
Graciela Natansohn
Internet en código femenino
La crujía
Páginas: 152
Formato:
Peso: 0.153 kgs.
ISBN: 9789876012058
Internet y el ambiente digital colocan nuevos temas para la agenda feminista y la comunicación: las brechas de acceso de las mujeres y otros colectivos a la red y a la cultura digital, los discursos misóginos de la web, las distintas formas de violencia de género, como el ciberacoso, la divulgación no autorizada de imágenes íntimas y el control de las mujeres a través de dispositivos tecnológicos. La tecnología ya no es cosa de hombres. Las mujeres están entrando cada día más a la red para organizarse, comunicarse, informarse y aprender. Hoy, saber sacar provecho de la cultura digital forma parte del empoderamiento de las mujeres. "Como otras instituciones y saberes a los que nos hemos incorporado tardíamente las mujeres -y como muy bien ha sido analizado por las epistemólogas feministas- sólo cuando adquirimos destreza en el desempeño, adquirimos la autoridad suficiente como para visibilizar los sesgos de género de estos saberes e instituciones. Esta autoridad nos habilita para proponer un remedio adecuado a las barreras que empobrecen y limitan objetivos presuntamente universales (como los de la ciencia o la tecnología de la información). Por lo tanto, claramente no se trata sólo de incorporar mujeres a los diseños existentes, sino de hacer plurales los diseños, ejecuciones y distribuciones no sólo en términos de sexo, sino de otras variables relevantes que generen brechas progresivamente visibles"
