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Descripción

Bel Gatti
Hypernoficción
Triana

Páginas: 195
Formato:
Peso: 0.3 kgs.
ISBN: 9789878285290

Lo que no resisto es la conciencia -canta Spinetta- esa abuela que regula el mundo. Bel Gatti tiene un superpoder: el inconsciente abierto. Tiene acceso instantáneo a lo que, para la mayoría de los mortales, permanece oculto, apenas revelado a veces, en forma críptica, por los sueños, por los errores, por los chistes. Puede mojar la pluma a voluntad en la tinta de los sueños, escribir la vida sin mediar las simplificaciones o tergiversaciones de la lógica. En estos diarios se producen conexiones inesperadas: la emoción y la gracia, lo trivial y lo existencial, la pasión y la venganza, la tontería y la política. Todos hechos de la misma sustancia. La contradicción y el equívoco se dan la mano con la honestidad brutal. Y siempre la risa, al borde de las lágrimas. La verdad habla en primera persona. Mientras pensaba qué escribir sobre este libro inclasificable, escuché ayer por casualidad el registro de una lectura que hizo James Joyce en 1929 de Finnegans Wake, su obra maestra final. Joyce escribe en una lengua inventada, hecha de distintos idiomas, a veces dos idiomas en una misma palabra. Mezcla refranes irlandeses, citas de la misa católica en latín, canciones de cuna, chistes y filosofía. Esa prosa casi ilegible, ese fluir de la conciencia, fascinante pero oscuro, se vuelve sin embargo cristalino cuando se lo escucha leer. Me encuentro con el dato insólito de que Joyce recitó esos complejísimos párrafos de memoria, sin leer, cuando de hecho el libro todavía era un work-in-progress. Con su grueso acento irlandés y la cadencia de su voz, como si leyera un poema, acentuando las rimas internas y las repeticiones, aparece de golpe la música de la lengua. Me di cuenta que Gatti está en el mismo camino de Joyce, pero como si dijéramos por otros medios. No hay nada ilegible ni indescifrable en lo que escribe en estos diarios. Salvo una cosa: cómo hace para expresar el misterio inasible de la vida. Y su gran descubrimiento: para hacer hablar a la conciencia hay que darla vuelta como una media. Perder el conocimiento -ese abuelo- es la única forma de acceder a la verdad. Gatti escribe como si cantara, o como si su pluma fuera un instrumento, y lo que le sale es música. Andrés Di Tella