| 1 cuota de $27.100,00 sin interés | CFT: 0,00% | TEA: 0,00% | Total $27.100,00 |
| 2 cuotas de $16.190,89 | Total $32.381,79 | |
| 3 cuotas de $11.241,98 | Total $33.725,95 | |
| 6 cuotas de $6.409,60 | Total $38.457,61 | |
| 9 cuotas de $4.766,58 | Total $42.899,30 | |
| 12 cuotas de $4.010,80 | Total $48.129,60 |
| 1 cuota de $27.100,00 sin interés | CFT: 0,00% | TEA: 0,00% | Total $27.100,00 |
| 12 cuotas de $3.667,08 | Total $44.004,98 |
| 3 cuotas de $9.033,33 sin interés | CFT: 0,00% | TEA: 0,00% | Total $27.100,00 |
| 3 cuotas de $11.202,23 | Total $33.606,71 | |
| 6 cuotas de $6.394,69 | Total $38.368,18 | |
| 9 cuotas de $4.927,38 | Total $44.346,44 | |
| 12 cuotas de $4.174,98 | Total $50.099,77 | |
| 18 cuotas de $3.477,83 | Total $62.601,00 |
| 3 cuotas de $9.896,92 | Total $29.690,76 |
| 1 cuota de $31.156,87 | Total $31.156,87 | |
| 6 cuotas de $5.777,72 | Total $34.666,32 |
| 3 cuotas de $10.385,62 | Total $31.156,87 |
| 6 cuotas de $5.331,47 | Total $31.988,84 | |
| 9 cuotas de $4.376,95 | Total $39.392,56 | |
| 18 cuotas de $3.041,22 | Total $54.742,00 |
Tzvetan Todorov
Frágil felicidad
Gedisa
Páginas: 133
Formato:
Peso: 0.158 kgs.
ISBN: 9788419406682
Jean-Jacques Rousseau es uno de los máximos contribuyentes a la configuración de nuestra identidad moderna. Tanto sus coetáneos -Kant, Goethe, Hegel y otros- como los pensadores posteriores han vuelto una y otra vez a sus ideas y a su radical distinción entre naturaleza y civilización. Este ensayo ofrece un análisis a la vez profundo y divulgativo de los puntos decisivos de la filosofía del pensador suizo, vertebrado en torno a una pregunta principal: ¿cuáles son las sendas que se abren ante el hombre enredado en la existencia y qué le espera a este al final de cada recorrido? Para responder a este interrogante, Todorov recurre a una lectura humanista y moral de los textos rousseaunianos. Existen tres caminos posibles: el de la naturaleza, el de la civilización y -camino intermedio- la senda moral, que reconcilia los dos primeros. Pero esta senda no conduce automáticamente a la perfección. Rousseau conocía mejor que nadie las debilidades humanas y nuestra necesidad de conformarnos con la precariedad existencial, de lidiar con los obstáculos de la vida y aprender a convivir con una frágil felicidad.
