| 1 cuota de $24.000,00 sin interés | CFT: 0,00% | TEA: 0,00% | Total $24.000,00 |
| 2 cuotas de $14.338,80 | Total $28.677,60 | |
| 3 cuotas de $9.956,00 | Total $29.868,00 | |
| 6 cuotas de $5.676,40 | Total $34.058,40 | |
| 9 cuotas de $4.221,33 | Total $37.992,00 | |
| 12 cuotas de $3.552,00 | Total $42.624,00 |
| 1 cuota de $24.000,00 sin interés | CFT: 0,00% | TEA: 0,00% | Total $24.000,00 |
| 12 cuotas de $3.304,80 | Total $39.657,60 |
| 3 cuotas de $8.000,00 sin interés | CFT: 0,00% | TEA: 0,00% | Total $24.000,00 |
| 3 cuotas de $9.865,60 | Total $29.596,80 | |
| 6 cuotas de $5.612,40 | Total $33.674,40 | |
| 9 cuotas de $4.313,33 | Total $38.820,00 | |
| 12 cuotas de $3.642,40 | Total $43.708,80 | |
| 18 cuotas de $3.021,33 | Total $54.384,00 |
| 3 cuotas de $8.787,20 | Total $26.361,60 | |
| 3 cuotas de $9.248,00 | Total $27.744,00 |
| 1 cuota de $27.744,00 | Total $27.744,00 |
| 6 cuotas de $4.746,40 | Total $28.478,40 | |
| 9 cuotas de $3.928,53 | Total $35.356,80 | |
| 18 cuotas de $2.762,66 | Total $49.728,00 |
| 6 cuotas de $5.165,60 | Total $30.993,60 |
Daniel Durand
Como un malboro
Mansalva
Páginas: 106
Formato:
Peso: 0.165 kgs.
ISBN: 9789873728174
Volcó el bondi que nos llevaba al bardo, tuvo que frenar en la tarde lluviosa del delta entrerriano y no le dio, se fue a la banquina, y todos los pasajeros y el Flecha Bus quedamos enterrados en el barro. Yo conversaba con Manguzza mientras él convidaba cafés a las madres que lloraban con sus hijos en los regazos. Conversábamos sobre Conlon Nancarrov, sobre Saer, sobre lo repetitivo y mediocre que es Robert Fripp. Porque hacía diez horas que estábamos parados, el asado lo pagó la empresa en un parador del paranacito, entonces tomamos vino y comimos chorizo y nos pusimos contentos y de pronto vi a la Angélica destellar atrás de unas gordas que comían junto a las bolsas que llevaban con regalos y bártulos comprados en el Once. Me le acerqué sin disimulo y me senté en un murito, y la Angélica reía, de nerviosa, me dijo meses más tarde; le chamuyé morondangas, Manguzza discurría con una rubia letrada, le robó un número telefónico que nunca lo llevó a nada, yo fui remando dormido en las aguas estancadas del cerebro de la Angélica con mi remo mocho, de madera podrida.
